EXPO

. 29/8/08

Estuve en la EXPO de Zaragoza, EXPO del agua. Cosas que hice:

1) Muchas colas.
2) Entré en la Torre del Agua, 1.300 metros de subida en pendiente en espiral, y lo mismo de bajada. Imponente la escultura Splash (que recrea una salpicadura de agua a tamaño gigante), pero una vez arriba, la cafetería debería tener más glamour.
3) Me zampé un excelente menú en el pabellón de Grecia: dolmades (hojas de parra rellenas de arroz) y la obligada mousaka. Regado con una copita de sabroso vino griego tinto.
4) Me quedé con las ganas de entrar en el pabellón de España porque se necesita sacar un boleto previo y nadie te avisa de antemano.
5) Saqué una foto de la fachada de Alemania, no por la fachada sino por la cola y el cartel que la presidía: 3 horas de espera.
6) Asistí a una explosiva actuación de un grupo africano (imposible determinar su nombre y país de origen, dada la escasez de información).
7) A media tarde, me descalcé y hundí los pies en un pequeño estanque. No me avergüenzo y el agua fresca fue como un bálsamo para mi maltrecho tendón de Aquiles.
8) Degusté un exquisito café cortesía del pabellón de Colombia (sólo daban café; ni rastro de su otro producto estrella).
9) Me bebí una rica cerveza helada en un vaso que llaman Fluvi, y que cuesta 1 euro (el vaso, no el contenido).
10) Visité los pabellones de Lituania (soberbio), India, Nepal, Pakistán (estos tres, simples mercadillos), África subsahariana, Sudamérica, Tailandia, Islas del Pacífico, Suecia (un muestrario de Ikea, Volvo, etc.), Bélgica, Nigeria y cuatro o cinco más que no recuerdo.
11) Me quedé con las ganas de: entrar en los pabellones de España y las comunidades autónomas; experimentar el "agua extrema"; atravesar el "pabellón-puente"; degustar un lomo uruguayo a 38 euros el plato.

Splash.

Tengo una moto estropeada...

. 12/8/08

... se lamentaba ese colosal poeta del asfalto llamado Manolo Tena. Hoy me identifico con esa letra.

Llegas de un largo viaje intercontinental. El estómago hecho papilla. Médicos. Los maltrechos intestinos obligan a retrasar el fin de semana en la EXPO de Zaragoza. Gestiones dolorosas con el hotel y la Renfe, billetes ya pagados. Mientras tanto, el ordenador portátil parece borracho. Búsqueda de servicio técnico oficial (en agosto). Ropa recién lavada se acumula tras las llegada, pero la señora que tiene que planchar se ha ido por dos semanas. ¿Quién se ocupará de la plancha? Esta mañana, el coche no arranca. Se amodorra, acurrucado en el garaje. Llamada al seguro, visita de la grúa, aplicación de pinzas y paso por el taller.

No es ya el agobio. Es que parece que hay una combinación astral desaconsejable.

Cruzar la calle se me antoja arriesgadísimo.

Eurocopa (y III)

. 30/6/08


Se logró. Si alguien ha leído esta secuencia de entradas dedicadas a la Eurocopa, sabrá que la victoria de España ha satisfecho, punto por punto, mis expectativas.

Es el momento de proclamar que el triunfo de España en la Euro 2008 ha sido el triunfo del trabajo serio, la honestidad y la convicción en unos ideales, en un modelo de equipo, en unos jugadores. Es, por tanto, el fracaso de la hipocresía, las campañas maliciosas y la España más ruin.

Porque a Luis Aragonés se le ha machacado. Hace unos meses, en muchos periódicos y canales de televisión se le presentaba como un personaje caduco, rancio, trastornado y tozudo. Incapaz de ver lo evidente. Empeñado en romper una regla no escrita. Empecinado en una idea a todas luces equivocada. Obstinado en ir contra corriente. Un abuelo perturbado abocado al fracaso.

Ha habido una campaña contra Luis. Se le ha triturado. La gran mayoría de los aficionados ha comulgado con la consigna: a Luis, recordémoslo, no hace mucho lo recibían a la puerta de los hoteles con gritos de "¡Raúl, Raúl, Raúl!". En los estadios por donde pasaba la selección, en cualquier ciudad, se escuchaban los mismos cánticos malintencionados cargados de hiel.

Supongo que tiene que ser duro intentar aferrarse a una idea cuando por eso mismo la corriente mayoritaria te está cuestionando y ridiculizando. Tiene mucho mérito.

A causa de esa persecución, y no por otra cosa, se va a producir un verdadero sinsentido: Luis, el seleccionador con récord de victorias, que nos ha guiado al triunfo en esta Eurocopa, abandona su puesto. Es sencillamente aberrante, va en contra de cualquier razonamiento sensato. Normalmente se va quien ha hecho las cosas mal. Normalmente, se trata de retener a quien hace las cosas bien.

El paso lógico sería asistir ahora a otra campaña: un acoso de los medios a la FEF, una crítica feroz y continuada a los dirigentes del fútbol español por dejar marchar al seleccionador de la Euro 2008. Pero no se va a dar. Esos medios no pueden hacerlo por razones éticas: son ellos quienes han forzado la situación. Quienes han puesto a los aficionados y a los dirigentes en contra de Luis, ¿cómo van a pedir explicaciones ahora?

Es el fracaso de la hipocresía, como digo. Muchos han quedado con el culo al aire. ¿Qué hay de todos aquellos que pedían la cabeza de Luis? ¿Qué pasa con los aficionados borregos que pronunciaban "¡Raúl!" como un escupitajo de bilis? ¿Dijeron anoche "soy un memo" mientras ondeaban la bandera española en la calle, o siguieron evocando al olvidado delantero? Pensemos, por un momento de ingenuidad, que simplemente estaban equivocados. Bien, pues todavía no he escuchado que nadie entone con la misma resonancia de meses atrás un simple "me equivoqué".

Gracias, Sabio. No por la alegría de la victoria, sino por haber demostrado que la sabiduría y la honestidad pueden triunfar en un mundo de mediocridad e hipocresía. Ahora, que Fernando Hierro vuelva a redecorar el fútbol español, poniendo otra vez las cosas en su sitio, con Del Bosque como seleccionador, con Raúl, con Guti...

Eurocopa (II)

. 23/6/08

Dos cosas empañan el indiscutible éxito de España en la Eurocopa (porque pasar de cuartos ya es un éxito). Una, que atribuyan a Iker Casillas el mérito de la gesta. Los penalties los fallan los delanteros, no los paran los porteros; todo el mundo lo sabe. Y aunque el primer penalty lo detuvo con un paradón, no se puede negar, el segundo fue lanzado mediante la técnica del churro (la misma que empleó Dani Güiza en su turno). Lo otro es el cambio de Fernando Torres. Ninguna selección, con una tanda de penalties a la vista, retira del terreno a su jugador estrella. Es más, lo reserva para tan peliaguda tesitura. Me fastidió mucho. Si es por decisión táctica, un cero para Luis. Si se trata de una vendetta (nunca mejor dicho) por su rifirrafe anterior, aún peor. Pero, qué quieren, me alegro. Incluso me alegro por Luis. Y por José Armando Ufarte, siempre a su sombra, otro mito rojiblanco.


Ufarte, agachado, primero por la izquierda, al lado de Luis Aragonés.

Novedades en MySpace

. 19/6/08


Michelangelo by M.A.B. acaba de estrenar dos nuevos temas en MySpace: 'Ultra lift' y 'Perfect slim'. Dos piezas de minimal techno nebuloso y palpitante, que están a su dispoción para ¿disfrute? de amigos y visitantes.

Aquiles

. 17/6/08


Siempre me he preguntado si se decía "talón de Aquiles" o "tendón de Aquiles". Ahora, por desgracia, estoy familiarizado con Aquiles y términos afines como rotura de fibras, ecografía, Ibuprofeno... Hacer deporte, digan lo que digan, no es bueno.

Miembra

. 11/6/08

Si existe Aída, la célebre ópera de Verdi, tenía que existir Aído. Ahora lo entiendo todo. De ahora en adelante, si me piden la documentación por la calle, diré: "Un momento, señor policío".

Eurocopa

. 9/6/08

He de decir que voy con España. Alguien puede pensar, ¿acaso es necesario decirlo? Es mi caso sí. En competiciones internacionales no suelo hacer gala de patriotismo futbolístico. La selección española es como una extesión del Real Madrid. Y, habitualmente, ningunea al Atleti.

Ahora, en cambio, deseo que España haga un buen papel. ¿Por qué? Los madridistas (la mayoría de ellos) quieren que España se dé un batacazo monumental. Luis Aragonés ha tenido la desfachatez de despreciar a Raúl, de modo que se merece el mayor descalabro, pa' que aprenda que con el Madrid no se juega. Entonces voy yo y quiero que España gane. Por llevar la contraria y para que quede constancia de que el bueno de Luis llevaba razón. Por otra parte, Luis también ha ninguneado al Atleti, es cierto: ni un solo convocado. Bien, me parece justo. No podía convocar a Agüero ni a Forlán. Pero está Fernando Torres, que para mí sigue siendo rojiblanco aunque juegue en el Liverpool. Y además, Luis es un mito del Atleti, no me olvido.

Después del Chikilicuatre

. 28/5/08

"Salvemos Eurovisión", decían. Han conseguido lo contrario: se han cepillado Eurovisión, por lo menos en lo que a España respecta. Porque después del 'Chiki chiki' sólo hay tres salidas posibles y sólo una (la última) digna.

1) Repetir la gracia el año que viene. Pero sería como asfixiar con una almohada el leve hálito de gracia que para algunos tuvo la cosa. No hay nada más patético que repetir un chiste.

2) Mandar una canción normal. Sería tan inconcruente como criticar la comida rápida y a continuación zamparse un Whopper XXL con doble de queso y patatas grandes.

3) Hacer como Italia: declinar la invitación de participar. Está demostrado que, en este festival, la alegría va por barrios (y no podemos quejarnos: nosotros también jugamos a ese juego... ¡gracias, Portugal! ¡gracias, Andorra!). Descartadas las dos opciones anteriores, ésta es la única salida lógica, respetable y elegante.

Chikilicuatre

. 22/5/08

El 'Chiki chiki' es una broma (en eso coincidimos todos), y el objeto de las bromas es provocar diversión.

Por eso a mí tampoco me gusta el 'Chiki chiki': es una broma que no me hace gracia.

El 'Chiki chiki' es la máxima expresión del humor catalán, dicho sin ningún doblez. En mi opinión hay un estilo de humor catalán, como también hay un humor andaluz. El humor catalán es el homenaje al disfraz. ¿Precedentes? El Chaval de la Peca, Los Manolos, la Fundación Tony Manero, La Cubana... Humor de pantalón de campana, solapa ancha y gafas de pasta de la abuela. Ése es el chiste.

Entiendo que haya gente que se tronche de risa viendo a otras personas vestidas como si hubieran arrasado la peor tienda de ropa de segunda mano. A mí me parece casposo.
















El Chaval de la Peca + La Cubana + Fundación Tony Manero + Los Manolos = Rodolfo Chikilicuatre

Pasodoble español

. 8/5/08

España es país de pasodoble. Lo confirman datos de la SGAE: las cuatro canciones que más se interpretaron en directo en 2007 fueron pasodobles. España es país de pasodobles, sevillanas, chirigotas, pajaritos y macarenas. Esa es la música que realmente ha calado hondo.

Somos un país con una cultura musical deficiente. A lo largo de los siglos no ha habido ni un solo compositor de relieve (no ha habido Cervantes en la música, ni Picassos). El jazz está enterrado en el más profundo pozo del underground. No nos interesa la música por sí misma, nunca nos ha interesado. Lo que nos interesa es la fiesta, el jolgorio. El rock and roll no hizo acto de presencia a pleno pulmón hasta que unos chavalitos argentinos empezaron a dárnoslo en papilla. Y lo tenían claro: vamos a bailar un rock and roll, pero tendrá que ser "en la plaza del pueblo", dónde si no. Bailemos todos en la plaza del pueblo. A quién le importa si el "19 días y 500 noches" lo canta Sabina o la Orquesta Expresiones.

Nos hemos modernizado, eso sí. Hoy los conciertos de pop y rock sirven, principalmente, para que los mal llamados espectadores presuman de sus teléfonos móviles de última generación. Se dedican a sacar fotos, sin pausa. Cientos de fotos. O lo graban en vídeo, yo qué sé. Entre foto y foto, charleta con los colegas, de espaldas al escenario, por supuesto. ¿Se imaginan semejantes escenas durante la representación, por ejemplo, de una obra de teatro?

La plaza del pueblo, en estos días, es el festival indie. A la mayoría de los que asisten les da igual el cartel. De hecho, no conocen al 90 por ciento de los grupos (por otra parte, conjuntos británicos de tercera división o viejas glorias acabadas). No importa. El reclamo no es la música: es el cachondeo, el desparrame al aire libre, el ciego asegurado y, con un poco de suerte, el polvo en la tienda de campaña. Viva el pasodoble.

El maestro del absurdo

. 23/4/08

Me alegró saber de la reaparición del colosal Millán Salcedo (aunque lo había visto no hace mucho como protagonista de la zarzuela Los sobrinos del capitán Grant), y acudí raudo y veloz a ver Yo me subí a un piano verde.

No es humor apto para todos los públicos: sólo pueden disfrutar de él quienes nos partimos la caja con el absurdo. Durante dos horas, el ex Martes y 13 mezcla scketches delirantes sobre situaciones surrealistas con retazos de su biografía. Resulta impagable escuchar las historias de su niñez en Brazatortas (Ciudad Real) y está absolutamente genial en su exposición sobre los collages. No falta su recuerdo a Martes y 13, en forma de un breve vídeo con los mejores momentos (que pone patas arriba el patio de butacas), su interpretación de ese indeleble 'Maricón de España' ("voy a cantarlo aquí porque al fin y al cabo lo he compuesto yo", anuncia) e imitaciones históricas como las de Nati Mistral o Gloria Fuertes.

Pero si hay un terreno en el que Millán es un maestro es en el de los juegos de palabras. Su habilidad para rescatar frases hechas y asignarles otro significado (o ninguno) cambiando sólo algunas letras es única. Entre los actores del humor hay imitadores, cuentachistes, monologuistas, pero no conozco a ninguno que le haga semejante escabechina al idioma como él.

Acompañado de un orondo y efectivo pianista, Millán está divertidísimo, pero a la vez su espectáculo tiene un ligero trasfondo de melancolía. Entre risas, nos habla de su padre, que falleció prematuramente; de su infancia en un internado; de su soledad ("¡pero para qué llamo al timbre de casa si llevo 24 años viviendo solo!", dice en un momento); de nostalgia; de la oscuridad tras el éxito... Y es esa combinación de alegría disparatada y leve patetismo lo que realmente conmueve al espectador.

Ni cochinillo ni cordero... pero un buen chuletón

. 21/4/08

Resumen fotográfico de la quedada del domingo 20 en El Pardo, a donde acudimos en busca de cochinillo o cordero y, al no encontrarlo, sucumbimos a unas excelentes carnes de buey y gamo (sin olvidar unos magníficos entrantes: tortilla con salmorejo, pimientos asados, migas y croquetas). Pese a todo, "fenomenal trabajo" de El Sueco, que fue quien dio con el estupendo restaurante (La choza del segoviano). Tras llenar la barriga, largo paseo bajo un previsible calabobos.

Ésta es la cara que se le quedó al Sueco (primero por la izquierda) cuando supo que no tenían cochinillo ni cordero. Al fondo, un servidor, DJFlow y Vencido, a punto de hincarle el diente a la carne. Cristina, tras la cámara.

El calabobos hace acto de presencia. Como puede apreciarse, el paisaje es impresionante.

Sin comentarios.

Vocablos efímeros

. 17/4/08

Me divierte y aflige, a partes iguales, comprobar cómo la manera de hablar que los de mi generación creíamos moderna ha quedado demoledoramente obsoleta.

Quienes a finales de los setenta teníamos ya edad para disfrutar de un esbozo de vida social (aunque fuese con compañeros de clase en el patio del colegio), absorbimos rápidamente la jerga juvenil del momento. Se decía que era la jerga "cheli", porque aparentemente estaba inspirada en el vocabulario marginal. Cuando algo nos gustaba, decíamos que "partía con la pana". Si algo nos parecía bien, contestábamos "dabuten" o "dabuti" (según la zona). Empleábamos ya el incombustible "mola", seguido de "mogollón" si es que algo nos complacía apasionadamente. Llamábamos a nuestros semejantes "macho", y si había de por medio algún atisbo de afecto o simpatía les considerábamos nuestros "troncos". Y a una persona divertida, "cachondo mental". Quienes vagaban por las calles sin mostrar interés por estudiar o por cualquier otra cosa, eran unos "pasotas" (en muchos casos, dada la época, era antecesor de "yonquis", vocablo anglosajón que aún no había calado por estos lares).

En los años posteriores esta forma de hablar se renovó, sin duda. Enseguida incorporamos un nuevo léxico: "guay", "una pasada", "flipas" (más tarde ampliado a "lo flipas")...

No es el objeto de esta entrada caer en el menosprecio de la jerga de los chavales de hoy (aunque se hace duro intentar pronunciar en público "mola mazo"). Simplemente es una reflexión acerca de cómo lo que una vez consideramos moderno ahora es trasnochado. Es cierto que todavía se escucha "mola mogollón" y "tronco", pero a ver quién es el guapo que cuela en una conversación "parte con la pana" o "es un pasota". Es una terminología desfasada, desgastada, desprestigiada, que define una época y un lugar. Y que a mí, aunque ya no la uso, me resulta tremendamente entrañable.

Dinero, dinero

. 14/4/08

Obús fueron grandes en los ochenta. Llenaban el Pabellón de Deportes del Real Madrid y fueron número 1 de 40 Principales. Creo que durante mi etapa heavy nunca los vi en directo; o si los vi, no lo recuerdo (bastante problable en esos días). Ahora que lo pienso, cuando hacía programas heavies en radios libres (estoy hablando de 1985) fui a una entrega de ¿disco de oro? a Obús en la sala Long Play, en la plaza de Vázquez de Mella (me dicen que la sala hoy se ha convertido en un santuario gay, en consonancia con la zona). Allí les hice cuatro preguntas con una grabadora del tamaño de una caja de zapatos.

Obús tenían mala fama: se decía que eran malos de solemnidad. La combatieron tocando cuatro o cinco temas en directo en un especial de Tocata (donde todos hacían uno o dos temas y en riguroso playback). Pero la comunidad heavy les tenía un cariño enorme. Existía esa rivalidad Barón Rojo-Obús, que con Leño completaban el gran triunvirato del heavy rock español. Fortu, el cantante, era una figura colosal: al contrario que pasaba con Sherpa en Barón Rojo, que compartía liderazgo con los hermanos De Castro, Fortu era Obús. Tenía, además, una imagen demoledora (Barón iban más de andar por casa y estaban calvos): melena impresionante, ajustadísimas mallas negras, chalecos molones, tachuelas, muñequeras... Puede que Obús no fueran unos virtuosos, pero tenían unas canciones que eran pura dinamita: 'Dinero, dinero', 'Va a estallar el obús', 'Deprisa, deprisa', 'Mi moto', ese himno etílico llamado 'Vamos muy bien', 'El que más' ("Pasándote costo ... tirando de un bolso")...

Años después creo recordar que Fortu se fue a Estados Unidos y grabó algo con músicos de allí. Luego le golpeó la tragedia (murió su hija), y se reenganchó al rock local en Saratoga. Dicen que, desde hace unos años, regenta un mesón en Chinchón.

Anoche vi a Fortu en un programa llamado 'Vidas anónimas': un título que no puede ser más humillante para una ex estrella del rock. Pero estaba simpático, preparando una imponente fabada en su casa o levantando pesas en un gimnasio de barrio. Le visitaba Alaska en el local de ensayo (una imagen que habría derribado la credibilidad de ambos hace 25 años), y hacía piruetas en la calle sobre unos patines de ruedas. Pero Fortu seguía supurando rock and roll. Pocos hay (y ha habido) como él. Un grande.

La edad de oro del heavy metal español: Fortu (primero por la izda.), con su banda, Obús

Felicidad

. 9/4/08

Mi idea de la felicidad es...

Escuchar en Radio Clásica, en el coche, una maravillosa pieza del Renacimiento francés interpretada por una sola voz femenina, a capella. Es música para el alma. Aguanto la escucha hasta el final, esperando que la locutora aporte datos: compositor, título, intérprete. Busco torpemente, presa de la excitación, un bolígrafo en la guantera. Lo encuentro y anoto en un trozo de papel lo que, deduzco, es un nombre en francés. Sé que no está bien escrito.

Al día siguiente busco en la web de RNE la programación de Radio Clásica. Lo encuentro. Adrien Le Roy. También el título de la obra. Siguiente parada: Amazon. Encuentro esa música en una recopilación: misma versión, mismo intérprete.

Mi idea de la felicidad es pulsar el botón de comprar, recibir el disco, una semana después, y escuchar, otra vez en el coche, esa música de pagana belleza. Y antes de eso, además, abrir el sobre del envío y encontrar otro disco más. También de música renacentista francesa, incluso con algo de Adrien Le Roy. Gratis, cortesía del vendedor (una tienda/sello/colectivo musical estadounidense). Otra maravilla.

Qué cosa más tonta, pero qué feliz me ha hecho.

The Feeling

. 7/4/08

Ya no se hacen canciones como las de antes... ¿O sí? Me ha encantado el último disco de The Feeling, Join with us: melodías que hubiese firmado el mismísimo Paul McCartney, coros al más puro estilo Jeff Lynne (ELO), pianos que cabalgan como los de Supertramp... La Mojo del mes pasado decía de este disco que estaba a la altura e incluso superaba a algunas de sus influencias. Y es cierto. Además, aunque tremendamente ortodoxo, es un disco raro: hoy, que todos quieren conseguir ese ligero toque indie (hasta James Blunt quiere sonar como Coldplay), The Feeling ponen a buen recaudo el verdadero pop.

Betis 3-Barcelona 2

. 31/3/08

No lo he leído ni oído en ningún sitio: ¿Habría remontado el Betis su partido contra el Barça (iba 0-2) de haberse jugado en el Vicente Calderón? Se supone que, como consecuencia de un comportamiento animal, el Betis fue castigado con jugar contra el Barcelona fuera de su estadio (en concreto, en el Vicente Calderón). Pero, sorprendentemente, el Betis fue indultado o eximido de la sanción menos de 48 horas antes del encuentro. Me pregunto: ¿A quién beneficiaba que el Betis jugase en su propio estadio, aparte de al propio Betis? Si en vez de enfrentarse al rival directo del Real Madrid en la lucha por el titulo de Liga el Betis hubiese tenido que jugar, por ejemplo, contra el Murcia, ¿hubiera sido revocado el castigo? ¿Existen precedentes en el fútbol de semejante "donde dije digo..."?

Vidas inventadas

. 27/3/08

¿Alguna vez han jugado a inventarse la vida de los demás?

Estoy comiendo, solo, en un pequeño y ruidoso restaurante detrás de la Gran Vía. Tengo el iPod enchufado a las orejas y, entre plato y plato, manoseo los dos periódicos mayoritarios (para comparar). Lo mismo de todos los días. La mesa de al lado está vacía. Hasta que se sienta una pareja de treintañeros.

Al principio me parecen turistas. Ella está a mi lado, de manera que es a él a quien tengo enfrente. Sin lugar a dudas viene de otro sitio. Demasiado abrigado, no viene preparado. Camisa de pana amarilla, jersey rojo: la última moda en ¿Portugal? Entre tema y tema (del iPod) me llegan frases sueltas. El chico habla con inconfundible acento portugués. Ella es de aquí.

Él se encuentra fuera de su terreno. Es ella quien se dirige a la camarera para pedir una botella de agua. Lo hace con autoridad: está en su casa. Es ella quien acerca sus manos a las de él y entrelaza los dedos. Yo vuelvo a mis periódicos: Sarkozy (y Carla Bruni), en Londres; España gana 1-0 a Italia. Entre página y página, me salpican sus confidencias: “Me preocupa mi madre, que piensa que…”, dice ella. “Me dijiste que tenía que hacer algo, lo que fuera”, dice él.

Sonrío porque he descubierto su historia y me parece bonita. Se conocieron por Internet. Ahora él ha venido a Madrid y por fin están juntos, físicamente. No me cabe duda. Él, en algún momento, tuvo que tomar una difícil decisión, y ella le animó: “Tienes que hacer algo”. A ella le preocupa su madre, que está al corriente de la situación pero, tal vez, se ha hecho demasiadas ilusiones.

Leo sobre el regreso de Tequila, apuro el postre y me voy.

Radiobasura

. 12/3/08

Escucho en la radio (Onda Cero) esta mañana a una tertuliana decir algo muy parecido a esto:

"Lo que no me ha gustado del homenaje a las víctimas del 11-M es que se haya interpretado un canto gregoriano de un compositor esloveno, cuando aquí también tenemos muy buenos compositores".

Todos nos equivocamos. Pero construir una opinión en base a unas informaciones que uno mismo se acaba de inventar, es absolutamente vergonzoso.

En primer lugar, esta señora debe de pensar que toda música coral es "canto gregoriano". Y como piensa eso, va y lo suelta por la radio sin ningún asomo de pudor. En segundo lugar, el compositor no era esloveno, sino estonio (y luego nos reímos de los americanos que no saben localizar España en un mapa). Y por último, dicho compositor estonio no es otro que Arvo Pärt, uno de los más grandes y excelsos compositores contemporáneos, padre del minimalismo sacro. O sea, el hecho de que Arvo Pärt firme una partitura dedicada a (o inspirada en) las víctimas del 11-M (Da pacem domine) es como para que se nos caigan los lagrimones de la emoción. Sí, en España hay muy buenos compositores, pero dentro de dos siglos no sé si alguien se acordará de Akj$%&hgs Sa/&% o de Jk)$Ejh Sah&%a, y sí de Part, Gorecki, Messiaen y otros colosos de la música de los siglos XX y XXI.
Esta señora es... por decirlo de la manera más simple y educada: ¡una inculta!