Disco de la semana: Antoine Forqueray, "Pièces de viole" (1747)

. 4/12/06

Llevo unos días escuchando de forma compulsiva la música de Antoine Forqueray.
Es un músico barroco, virtuoso de la viola. Lo descubrí la semana pasada. Confieso que uno de mis mayores vicios recientes es rastrear música desconocida usando los puntos de escucha que hay en la FNAC. Puedo pasarme horas pasando códigos de barras por el lector, intentando ansiosamente hallar música que me provoque un chispazo de emoción. Así he descubierto últimamente verdaderas joyas de música antigua y contemporánea (y así he tirado también unos cuantos euros en discos que luego, al escucharlos completos, me han defraudado).


Las piezas de viola de Forqueray podrían describirse como música celestial tocada por el diablo. De hecho, si de su gran rival de la viola Marin Marais se decía en aquella época que tocaba como un ángel, Forqueray se ganó fama de que tocaba como el demonio (estos días he estado escuchando también a Marais, de quien tengo un par de discos, y algo de cierto hay en ello). He leído que su vida fue tan impetuosa como su música: favorito de Luis XIV en la corte de Versalles, era engreído, antipático y millonario. A su esposa le hizo la vida imposible, hasta que, después de 13 años de litigios, ella consiguió el divorcio. Se dice que sus partituras eran tan difíciles de interpretar, que sólo él era capaz de hacerlo.